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A veces tenemos esta sensacion de que conocemos a un lugar, incluso antes de haber estado alli. Saint Martín hace parte de estos lugares: Suave mezcla de colores y olores, esta isla engloba sobre una pequeñita superficie, paisajes del mundo entero, de Venezuela a Hawai, pasando por Irlanda. Además, hay que saber que este troncito de tierra perdido en medio de los Caribes, se lo comparten sin mayor problema Franceses y holandeses, lo que hace que los costumbres y el entorno cambian bastante de un lado al otro. Tanta diversidad en un lugar tan pequeño, yo nunca lo había visto antes. De toda forma, Stef (“Stefus”, Gaditano desde hace 3 años, loco por el surf) y yo, no tardamos mucho en aclimatarnos gracias a la presencia del súper local Jean Seb Lavocat: Tenemos la suerte de que sea nuestro guía de lujo, ¡y eso nos facilita muchísimo las cosas! Ríder polivalente, dueño de la escuela de windsurf Windy reef, surfista de alto nivel así que
experto en Jet ski, Jean Seb también es el campeón windsurf de los Caribes en olas y el entrenador del equipó joven de surf en la isla, uno de los mejores de Francia.
Claro, no tenemos tiempo que perder, necesitamos viento, olas, y eso lo más antes posible…”Pani pwoblem timal”, estamos en los Caribes, hay que tomarse las cosas con tranquilidad, relajarse, y dejarse llevar esta primera noche…El ron “punch coco”y el pollo salsa “criolla” que nos tomamos a pie de playa en un entorno inmejorable nos ayuda a bajar ese ritmo europeo al que estábamos acostumbrados.
Cinco y media de la mañana, bocanada de calor y boca seca, los mosquitos por fin me dejan tranquilo, pero ya no tengo mas ganas de dormir: Las palmeras se mueven por todo lado, os dejo traducir: ¿Por donde esta la playa?! “Twanquil timal”, estamos en los Caribes…Vale, lo sé, pero bueno. Desayunamos rápido a base de coco, “maracucha”, “green magma” y otras frutas exóticas. Y por fin estamos listos para nuestra primera etapa, la playa de “Galion”, con la escuela “Windy Reef” en medió. Como siempre en los Caribes, el viento hay que pillar lo muy temprano. Aquí el efecto térmico es al revés: Por la mañana, o por la tarde, es cuando mas diferencia hay entre el calor del agua y la tierra más fresca (Bueno no bajamos de los 28 grados ¡todo es relativo!). Hoy, con lo que tardamos en montar el material y organizarnos, nos perdemos el alisé que desaparece totalmente a la 11… Pero bueno, después de los 10 días de levante a 40 nudos que hemos tenido a Tarifa antes de irnos, no pasa nada tampoco, y además, parece que vamos a disfrutar de una sesión de surf buena… No muy buena por la calidad de las olas (no muy ordenadas hoy), sino por una seria de detalles, como por ejemplo el calor y la transparencia del agua, el buen humor de todos, así que por la presencia del barco de Jean Seb, especialmente estudiado para los surfistas, que nos facilita mucho las cosas a la hora de ir a los arrecifes, muy lejos de la orilla. ¿Qué más se puede preguntar? ¿Viento quizás?
Pues no tardara mucho en llegar: 5 días de surf sin vela realmente buenos, glassy por la mañana, poca gente en el agua, con derechas, izquierdas largas y calidad de ola…Luego finalmente sube el viento, unos 15 a 25 nudos, y eso cada día durante 15 días seguidos: ¡Las estadísticas de viento no están nada mal por aquí! Con Jean Seb como guía, cada día descubrimos un spot nuevo, siempre bueno, a compartir entre amigos. Pero cuidado, algunas de estas playas están para gente que tienen ya algo de nivel para poder disfrutar de las olas sin comerse el coral a la primera…
Es el caso de “Wilderness”, spot salvaje y guapo donde las olas de colores verdes mezcladas con azul rompen sobre un coral que corta como cuchillo. Montañas y cactus con formas extrañas son la tela de fundo de este lugar mágico. Al troncito de arena que sirve aquí como playa, solamente se puede ir andando (un camino guapísimo pero muy largo), con el barco, ¡o con la tablita de windsurf! En este ultimo caso, hay que meterse al agua desde una playa situada a un kilómetro mas a barlovento, y el borde de largo frente a la costa salvaje de San Martín, recortada y verde, es inolvidable. El Coral de fuego, muy poco profundo, da calidad a la ola, ¡y mucha intensidad a la navegación! No se puede descuidar ni un momento entre las series, ya que los errores se pagan aquí muy carras para el material, y pueden dejar unos recuerdos muy dolorosos sobre el cuerpo. Teniendo esto en cuenta, se puede disfrutar aquí de un día de olas inmejorable…Unas olas bastante potentes y largas para si solo, algunas muy buenas para aérial; Incluso se salta muy bien los días buenos. Un consejo: Aprender a conocer esta playa un día sin viento haciendo surf para conocer perfectamente la posición de cada unas de las rocas y del coral que pueden aparecer en medio del “bottom turn”…
Otro spot que puede revelarse difícil: “Caye verte”. Guapísimo, coloreado, esta ola situada en la entrada de la bahia “Orient baie” ofrece condiciones buenas, sobre todo para saltar, ya que el viento un poco de mar limita la posibilidad de surfear “frontside”. De toda forma, la famosa “Caye Verte” (se trata en realidad de una placa grande de coral de color verde) espera los mas atrevidos, ¡O los que no tuvieron suerte! No aconsejo, ni a mi peor enemigo, terminar ahí…Más tranquillo y justo en frente, la laguna de “Orient Baie” es el terreno de juego perfecto para los que le gustan el slalom, el freeride, el freestyle, ¡o el nudismo! (Si no vos asusta el panorama de cientos de viejos americanos desnudos, espectáculo no aconsejable a los menores de edad o a las personas sensibles).
Pero la playa mas polivalente, sin duda ninguna, es la de “Galion beach”, cuya particularidad es de recibir cualquiera orientación de viento o de olas, del “on-shore” al “side off-shore”, izquierda o derecha, y todo eso arriba de una barrera de coral lo bastante profunda y sin ningún peligro particular. La laguna es perfecta para slalom, freestyle, o para el principiante, gracias a la presencia de la escuela “Windy reef” que da cursos de windsurf, surf y alquila todo el material que vos podría hacer falta.
Después de 3 semanas mágicas muy aprovechadas por nuestro súper fotógrafo Thomas Roulin, inmortalizando surf y navegación en condiciones inmejorables, decidimos probar suerte en la isla vecina de San Barthélémy. |